sábado, 7 de marzo de 2009

¡Qué emoción encierra lo imposible!

¡Qué emoción encierra
lo imposible!
¡Cuánta belleza guarda
lo que no tiene solución!
Y dirán que es de locos
emocionarse, embellecerse...
si nunca más en la vida nos veremos,
si ya nos cuesta recordar nuestras voces,
si las manos jamás volverán a tocarse,
si no podemos pasearnos ante el mundo.
Pues, mira qué fácil me emociono
cuando pienso que a solas
me tienes en tu adentro.
Y hay que ver cómo me embellezco
cuando sonrío al descubrir un día más
tu nombre en mi correo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario